Entre los Méritos y la Discrecionalidad

Aprovecho la oportunidad para aclarar las dudas que aún quedan sobre la inconstitucionalidad planteada en contra del artículo 12 de la Ley de Comisiones de Postulación.

Se están mezclando dos consideraciones que no dependen una de la otra, y por lo mismo no se tiene clara la situación. Por un lado está el miedo que existe a que los miembros de las comisiones de postulación actúen de manera arbitraria y discrecional – y la idea que solo la tabla de gradación existe entre ellos y la libertad plena para nombrar a quién les guste. Por el otro lado está la inconstitucionalidad planteada en contra del artículo 12 de la Ley de Comisiones de Postulación por se contrario al artículo 113 de la Constitución Política de la República de Guatemala.

1. En cuanto a la inconstitucionalidad: Esta procede porque el artículo 12 es contrario a la Constitución, en lo establecido por el artículo 113 de la misma. El artículo 113 establece “Los guatemaltecos tienen derecho a optar a empleos o cargos públicos y para su otorgamiento no se atenderá más que a razones fundadas en méritos de capacidad, idoneidad y honradez.”

El artículo 12 en su parte conducente requiere “A su vez, la Comisión de Postulación debe aprobar una tabla de gradación de calificaciones de los aspirantes, de uno (1) a cien (100) puntos, con el objeto de cuantificar numéricamente en una sola tabla, los siguientes cuatro aspectos: 'A. Los méritos éticos;' B. Los méritos académicos; C. Los méritos profesionales; y, D. Los méritos de proyección humana.”

La Constitución requiere un ejercicio de razones fundadas - o sea, reflexionar, pensar, hablar acerca de, aplicar la inteligencia, basado en evidencia que demuestre – méritos. Los méritos son la acción o serie de actos que hacen a una persona diga de aprecio o que tenga valor. Por lo que los méritos no certificaciones, doctorados y maestrías, o ausencia de sanciones éticas o morales por la entidad correspondiente. Los méritos son los actos de vida, no son la serie de certificados y calificaciones, son actos sin excepción.

Por lo que los comisionados deben llevar acabo un análisis de la vida de las personas consideradas al cargo, que demuestren por medio de ellas su capacidad, idoneidad y honradez al cargo.

Aclaro que las personas no son solo los que aspiren por iniciativa propia, el mandato es postular a personas, por lo que las comisiones tienen la obligación también de buscar a los candidatos si los que se presentan no cumplen con los requisitos.

Queda claro que el artículo 12 no requiere eso, pide aprobar una tabla que funcione como especie de listado que asigne puntajes – sobre méritos distintos a los requeridos por el artículo 113. O el artículo 12 dice lo mismo que el 113, o no lo dice, y de ser contrario o diferente, se excluye por el mismo 113 – que explícitamente dice NO SE ATENDERÁ MAS QUE A.

2. En cuanto al miedo al actuar discrecional de los comisionados: A todas luces es ilegal el planteamiento de cualquier comisionado que pretenda hacer eso – más aun, como algunos comisionados que ya han abiertamente dicho en distintos medios públicos, que van actuar de esa forma (por lo mismo el Ministerio Público debería actuar de oficio). Es porque los comisionados cumplen un mandato legal, una función pública, y todo funcionario público está sujeto a la ley (art. 154 de la Constitución) – en virtud del principio de legalidad; es decir, solo pueden hacer lo que la ley les permite, y ninguna ley los faculta a ellos (o a cualquier funcionario público en ese caso) a tomar facultades discrecionales o arbitrarias.
La Constitución dice claramente “no se atenderá más que a razones fundadas en méritos”, eso excluye el ejercicio de opinión o sentimental de cualquier comisionado. Este ejercicio prohíbe basar sus decisiones en que piensan, sienten o prefieren de entre los considerados al cargo; exclusivamente puede basarse en méritos. Los méritos se tienen o no se tienen, ya que los actos de vida no pueden inventarse – es una cuestión dinámica. Una persona que no tiene méritos de vida que demuestre capacidad, idoneidad u honradez al cargo, debe ser expulsado al faltarle cualquier de ellos.
Por lo que claramente no cuentan con facultades discrecionales los comisionados para hacer la postulación. Esta claro, el trabajo de los comisionados es sumamente complejo y difícil, y por lo mismo no cualquier profesional puede ser comisionado – los mismo deberían llenar esos requisitos de méritos, de lo contrario ¿cómo van a ser capaces de reconocerlo en otro profesional?

Dejo en la mesa la siguiente consideración ¿requiere entonces el ejercicio de postular personas a los distintos cargos, de una tabla de gradación?

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